A Moment to Remember (John H. Lee, 2004)

A moment to remember‘, más que una película, es una experiencia. Una experiencia terrible y hermosa, como todas las que merecen la pena. Es una historia concebida para el dolor porque, si hay algo que a los coreanos les gusta hacer en el cine por encima de todo, es llorar a moco tendido.

Esta cinta deja a cualquier dramón de sobremesa occidental a la altura de una comedia amable: un joven matrimonio, encarnado por los acertadamente circunspectos Jung Woo-Sung y Son Ye-Jin, comienza a resquebrajarse cuando descubre que ella, a pesar de su juventud, padece alzheimer. Y es que, como en todo drama coreano que se precie, las enfermedades incurables están a la orden del día. Con un arranque luminoso, ‘A moment to remember’ se va convirtiendo en un oscuro descenso a los infiernos del sufrimiento en el que la delicada puesta en escena enmarca unas situaciones y diálogos excesivos (la frase “dicen que tengo un borrador en la cabeza” no se sabe si quiere mover a la risa o al llanto) pero que funcionan porque el único objetivo de la cinta es que el espectador salga de la sala hecho un mar de lágrimas. Y, a no ser que uno esté muerto por dentro, vaya si lo consigue.

Lo que convierte ‘A moment to remember’ en algo más que un melodrama llevado a su estilización extrema, un género muy habitual en Corea, es su final. El espectador, habituado a pasarlo mal durante todo el metraje, no espera ni mucho menos un final feliz, y más con el incurable mal que padece la protagonista. Pero el hábil guionista es capaz de rizar el rizo y otorgarle a la historia uno de los finales más hermosos que pueden encontrarse en el cine reciente: un acto organizado por el marido de la enferma se convierte en una especie de catarsis colectiva en la que todos los que la aman se reúnen, consiguiendo que ella recobre la memoria. O algo así. Es como si la unión de todos ellos abriese una puerta al paraíso, pues el paraíso de todos ellos es que la protagonista se cure. La moraleja es que, aunque esta vida esté llena de penurias, existe un lugar más allá de ella en la que podremos ser infinitamente dichosos. Porque, hasta para hacernos llorar, los dramas coreanos se salen por la tangente: si el sufrimiento no te ha conmovido, quizás lo haga la felicidad.

Nota: 9/10

Lo mejor: el antológico final.

8 comentarios sobre “A Moment to Remember (John H. Lee, 2004)

  1. Me parece bella. Puede el amor comenzar con dos eructos…..?
    Jan Woo Song, tan varonil y recio, un alma delicada, encarna maravillosamente su personaje.
    Ella, adorable.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s