Rough Cut (Jang Hoon, 2008)

El cine coreano se empeña en buscar al perfecto gangster cinematográfico. Tanto es así que se ruedan películas sobre el rodaje de películas de gangsters que desean, sobre todas las cosas, reflejar fidedignamente la idiosincrasia del gangster moderno. En la línea de ese empeño se desarrolla ‘Rough cut‘, el debut en la dirección de Jang Hoon, antiguo ayudante de Kim Ki-duk, a la sazón escritor de esta cinta, una historia de cine dentro de cine con el trasfondo de los bajos fondos de Seúl como principal reclamo.

‘Rough Cut’ cuenta la peripecia de un problemático actor (Kang Ji-hwan) que, inmerso en el rodaje de una película en la que encarna a un mafioso, para dotarla de más verismo, decide contratar a uno de verdad (So Ji-sub) para que le dé la réplica. La originalidad del planteamiento, y al mismo tiempo el principal problema de la cinta, reside en que el mafioso es un hombre elegante y hasta cierto punto sensato, mientras que el actor es un tipo rudo y alocado. La intención de diluir esta dicotonomía, constantemente remarcada por, por ejemplo, el vestuario, queda patente en la brillante secuencia final, en la que, en la filmación de una pelea en una playa, los golpes devienen en reales y los dos personajes, completamente cubiertos de barro, llegan a confundirse.

El problema de ‘Rough cut’ es que en cierta medida traiciona su planteamiento al ofrecer una imagen demasiado estilizada del gangster, en la linea de cintas como ‘A bittersweet life‘ en la que Lee Byung Hun emula al Alain Delon del clásico ‘Le Samouraï‘, de Jean-Pierre Melville. Esta imagen del mafioso como bello y atribulado héroe romántico se nos antoja en las antípodas de lo que debe de ser un verdadero habitante del submundo del hampa. Otras cintas coreanas recientes ofrecen un retrato mucho más auténtico del gangster contemporaneo: el taimado y violento villano de ‘The Yellow sea‘ es sólo uno de los ejemplos.

Otro lastre de ‘Rough cut’ es su escasa originalidad, ya que no se aparta del camino que marcó la muy superior ‘A dirty carnival‘, una película de 2006 que también habla del cine de gangsters desde la perspectiva de un gangster de medio pelo mucho más convincente que el de la cinta que nos ocupa. Su argumento también gira en torno a un rodaje con mafioso metido a actor, pero consigue un retrato mucho más despiadado tanto del hampa como del mundo del cine. Aun así, ‘Rough cut’ complacerá a los fans del género y ofrecerá al resto de los espectadores una historia interesante y entretenida, pese a no ser demasiado original ni alcanzar las pretensiones de veracidad planteadas en un principio.

Nota: 6/10

Lo mejor: a pesar de todo, el gangster.

2 comentarios sobre “Rough Cut (Jang Hoon, 2008)

  1. El cine coreano, la verdad es que esta pegando muy fuerte. La trilogía de la venganza, Memories of murder, Quiet Family,Bittersweet Life, incluso navidad en agosto. Son grandes peliculas. En el negro están redescubriendolo haciéndolo realmente bien
    Desde luego, ultimamente uno de los cines mas interesantes que se pueden ver, practicamente en cualquier genero. SAludos

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