Windstruck (Kwak Jae-Yong, 2004)

Windstruck‘ es el epítome de la comedia romántica coreana: una historia aparentemente banal que va creciendo en intensidad a medida que revela su verdadera naturaleza. Su director, Kwak Jae-Yong, es el que ha establecido el rasero por el que se miden el resto de películas surcoreanas de esta índole. Y, en cierto modo, ha conseguido que muchos cinéfilos recuperemos la fe en un género que prácticamente habíamos abandonado después de que los americanos nos vendiesen una y otra vez la misma película.

‘Windstruck’ no posee un arranque muy original. Las historias de amor entre roles inversos a los tradicionales (mujer aguerrida y hombre apocado) son tan viejas como ‘La fiera de mi niña’ (1938) o ‘Luna nueva’ (1940). Aunque, quizás, para los estándares coreanos, el personaje encarnado por Jun Ji-hyun, una policía que no se anda con contemplaciones y, sobre todo, la relación que establece con un tímido profesor de educación física (Jang Hyuk), sean bastante insólitos. Es bien cierto que pocas películas mainstream coreanas presentan una pareja que vive junta sin estar casada. El realizador sortea la “sordidez” de esta situación escamoteando la intimidad física de los protagonistas, aunque ésta es evidente para quien sepa leer entre líneas.

Hasta aquí, todo bastante convencional: chico conoce chica policía cuando ella intenta detenerle porque le ha confundido con un criminal, se enamoran y se van a vivir juntos. Pero, ay, a los coreanos les gusta llorar más que un lápiz a un tonto, por lo que, a mitad del metraje, el protagonista muere. La protagonista, ante tamaño imprevisto, claro, se deprime mucho e intenta suicidarse. Pero, lejos del tono melodramático de otras cintas similares, en ‘Windstruck’, esta situación se narra con una suerte de cruce entre un tono de comedia disparatada y alucinante fantasía romántica. Así, la mejor escena de la película es aquella en la que la protagonista se arroja desde un edificio dispuesta a acabar con su vida y es salvada por unos globos de tamaño king-size.

¿El motivo de este milagro? Su enamorado ha vuelto del más allá reencarnado en viento y vela por la integridad física de su amada. En cualquier otra latitud, semejante giro de guión nos parecería ridículo, pero el talento de Kwak consigue integrar géneros tan dispares como el fantástico, el drama o la comedia incluso con mayor precisión que en su cinta más ambiciosa, ‘My mighty princess’, en la que propone una síntesis perfecta entre la acción y el slapstick que no acaba de cuajar. En cambio, en ‘Windstruck’, consigue transmitir ese romanticismo arrebatado que enardece a los coreanos y, por qué no, también a nosotros. ‘Windstruck’, a pesar de su final un tanto melifluo, demuestra que una buena historia de amor es lo más hermoso que se puede mostrar en una pantalla de cine. Y es que todavía queda esperanza para la comedia romántica.

Nota: 9/10
Lo mejor: el virtuosismo que supone equilibrar tantos géneros distintos en una sola película.

2 comentarios sobre “Windstruck (Kwak Jae-Yong, 2004)

  1. Esta película se hizo a raíz del éxito de “My Sassy Girl” como un intento de explicar el origen del personaje femenino. Aunque no es una precuela en toda regla, las semejanzas son abundantes; pero el resultado es muy superior. Una de las mejores películas que he visto en mi vida.

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